¿Os habéis preguntado alguna vez porque platos como este Cardo con Almendras son tan populares en Navidad? Es curioso ver como esta tradición de comer verduras como el cardo y la lombarda, productos de temporada de noviembre y diciembre subsiste entre tanta bacanal de carne y marisco. Yo lo celebro enormemente porque me parecen platos deliciosos, y aprovecho estas líneas para comentaros el origen de esta costumbre.
Es sabido que en Navidad se celebra el nacimiento de Jesucristo, y es por ello que la Iglesia decidió que para recibir limpios y purificados al Hijo de Dios, era preciso prepararse haciendo ayuno. El día anterior (24 de diciembre) había que hacer penitencia para participar del misterio de Belén y eso significaba hacer una sola comida y sin carne.
Es por eso que en Nochebuena se podía comer únicamente verduras, huevos o pescado. Se permitía realizar una sola comida ligera y dos pequeños almuerzos para llegar a la Misa del Gallo con el estómago vacío. Por ello se tomaban platos de verduras más saciantes, con suplementos calóricos como las almendras y dulces navideños que ayudaban a pasar el día sin pasar demasiada hambre.
Después de la misa del gallo empezaba la gran fiesta y se comía lo que se llamaba el resopón de Navidad, que ya podía llevar carne y todo lo que quisieras.
Aunque nos parezca muy antiguo y lejano, esta obligación de ayunar en Nochebuena estuvo vigente hasta el año 1966 (¡casi ná!)
Yo soy de los que opinan que hay costumbres y tradiciones que merecen la pena conservar y este plato de cardo es una de ellas, ya que por su textura, aroma y sabor resulta un plato exquisito en Navidad.
El cardo no es una verdura fácil de encontrar en cualquier frutería, no es fácil de limpiar y se oxida rápidamente. Es por eso que he decidido utilizar cardo de bote. He usado una marca que a mí me parece de buenísima calidad y que solo lleva agua, sal y antioxidante, y que me ha parecido muy natural.
Ingredientes para cuatro personas:
- 1 kg cardo de bote
- 80 gr almendras tostadas
- 4 dientes de ajo
- Aceite de oliva
- 20 gr harina
- Sal
Preparación:
- Corta los ajos en láminas. Echa las almendras en un mortero y machácalas sin que lleguen a ser polvo.
- Sofríe los ajos en una cazuela. Cuando ya están dorados, añade la harina y las almendras trituradas y sofríe 1 minuto.
- Añade el cardo y la mitad del caldo del tarro. Prueba de sal
Cuece por espacio de 2 minutos, ponlo en un plato y decora con algo verde.
¡¡Listo!!







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