
Esta técnica consigue que los alimentos se cocinen en sus propios elementos y los nutrientes no se pierdan en el agua de cocer o en la parrilla, por lo que resulta un plato muy sano que nos va a aportar muchas vitaminas, sales minerales y agua procedentes de toda la variedad de verduras.
Yo he usado un wok para cocina de gas, pero también se venden wok para vitrocerámica e inducción. Si quieres, puedes cambiar el aceite de sésamo, de la receta original, por aceite de oliva virgen extra también combina perfectamente.
Ingredientes para cuatro personas:
- 200 gr calabacín
- 200 gr berenjena
- 8 espárragos trigueros
- 2 cebolletas
- 200 gr pimiento rojo
- 200 gr zanahorias
- 200 gr calabaza
- 200 gr brócoli
- 2 dl Aceite de sésamo
- 2 dl Soja
- 20 gr Sésamo
Preparación:
Se cortan el calabacín, la berenjena, la calabaza, el pimiento rojo, la zanahoria en bastones de aproximadamente 4 cm y se reservan.

Al espárrago se quita el tallo duro y se corta también en trozos de 4 cm.
La cebolleta se parte en 4 trozos longitudinales, dejando la parte verde que también es comestible.
Se echa el aceite de sésamo en el wok a fuego fuerte y se van añadiendo las verduras, de la más dura a más tierna.
Empezamos con la zanahoria, al cabo de un minuto la cebolleta, el pimiento y los espárragos, después de otro minuto añadimos el resto de verduras excepto el brócoli que se echa al final porque al haberle dado una pequeña cocción, precisa solo un pequeño salteado.

Te va a quedar un plato de verduras al dente exquisito y con ese sabor característico de la soja y el toque crujiente del sésamo.
Se decora con un espárrago cortado a lo largo con el pelador y puesto con hielo y agua durante ½ hora para que se rice y quede bonito.




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